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La Isla De Bali

Las casas familiares
El conjunto de edificios que se encuentran dentro del recinto familiar forman parte del Bhwana Alit o “pequeño mundo” dentro del Bhwana Agung “gran mundo” o macrocosmos de la religión hindobalinesa. La orientación de este conjunto de casas sigue los códigos y el sentido del orden de las cosas y su armonía de las líneas perpendiculares de las fuerzas. 

El conjunto de edificios que lo componen se encuentran rodeado de una muralla de piedras que sirve de protección mágica de los malos espíritus. Las esquinas de estos muros está reforzadas por torres que protegen estos núcleos de energía. 

El emplazamiento más sagrado, lugar de culto y morad de los espíritus de los difuntos se encuentra en la parte nororiental del conjunto y es donde se erigen los templos familiares, merajan cuando se encuentra en un recinto de la nobleza y sanggah cuando el templo está dentro de un recinto popular. 

El cabeza de la unidad familiar tiene sus aposentos en un pabellón cerrado situado en la parte superior del conjunto y cerca del templo de la familia. No tiene más de una planta ya que la nobleza no debe de habitar un lugar donde alguien camine sobre su cabeza, la cabeza al encontrarse en contacto con el cielo ha de permanecer lo más pura posible. Este edificio tiene una poli función ya que también puede utilizarse como un lugar para almacenar aperos y comida. Según la posición social del noble al que pertenezca el pabellón este tendrá un mayor número de columnas. 
En al parte occidental del pabellón principal se sitúa otro más pequeño que sirve de residencia a los hijos del cabeza de familia. 

Los periodos de descanso y ocio y donde se toman la mayoría de las decisiones familiares y se realizan las tertulias se llevan a cabo en el pabellón parcialmente abierto, elevado sobre una plataforma y construido en la parte oriental del conjunto. La veranda, concebida como la prolongación del espacio interior de la vivienda, crea un ambiguo límite ente el exterior y el exterior de la vivienda, un espacio intermedio que protege y resguarda perfectamente adaptado a los trópicos.

Tradicionalmente los nobles podían poseer dentro del mismo edificio dos plataformas elevadas una sobre la otra. Es además el lugar donde se ejecutan algunos de los rituales religiosos y morada eventual de los espíritus de los familiares fallecidos durante el tiempo en el que se realizan los preparativos de los rituales de la cremación.
La zona impura del recinto familiar es la zona baja, allí es donde se erigen los pequeños establos para los animales, las cocinas y los servicios. 

Generalmente las entradas a los recintos familiares son estrechas y de dos puertas de madera labradas, con un pequeño pórtico decorado con esculturas en piedra. Suelen estar cerca e las cocinas para poder ser vigiladas con mayor facilidad por las mujeres de la comunidad. El paso a al interior del recinto no es directo ya que ante la puerta se levanta el aling - aling, un pequeño muro que sirve para cortar el paso a los espíritus malignos, estos caminan siempre en línea recta y el tabique frena su entrada a las casas. En una de las columnas, sobre una placa de metal se escriben el numero de personas de ambos sexos que habitan en su interior. Frente a las estatuas de los espíritus guardianes se realizan las ofrendas cada día. 

La parte este del recinto el lugar destinado a la construcción de una casa auxiliar para alojar al resto de la familia cuando esta crece en número. Junto a este edificio se encuentra el granero de arroz que es a su vez el lugar de culto y morada de la diosa del arroz Dewi Sri. 

Los techos de los altares se cubren con duk, una fibra negra extraída de la caña de azúcar, el resto de los edificios no religiosos se cubre con fibras de cocoteros o las pajas de los tallos del arroz. El clima húmedo de Bali hace que estos materiales tradicionales empleados para los tejados de las casas sean poco prácticos y caros de mantener por lo están siendo sustituidos por tejados de zinc o tejas de barro más duraderas y baratas. 

Estos recintos familiares se encuentran agrupados en banjar o cooperativas de vecinos local que reparte las tareas y en la que participan cada uno de los miembros o vecinos que la integran.

Los templos balineses
Bali cuenta con más lugares de culto que viviendas. Casas, campos de arroz, tiendas o negocios, mercados, montañas y ríos, playas, cruces de carreteras y caminos, todo lugar tiene un pequeño espacio dedicado a la oración y a las ofrendas diarias. Además de estos pequeños espacios de culto las comunidades poseen sus propio templos comunales que suman en total más de cincuenta mil en toda la isla. Estos templos son el centro de las actividades religiosas de los balineses. El aniversario de cada uno de estos templos se celebra con ofrendas y ritos por lo que si se está más cuatro días en Bali es fácil toparse con alguna de estas ofrendas y rituales. 

Los templos están divididos en dos o tres patios y cada uno de los cuales tiene una función diferente.

El patio de entrada, jaba (fuera), es el lugar de paso obligado al resto de los patios interiores, jeroan (dentro). El acceso a este patio se hace a través del candi bentar, la entrada principal, cuya decoración con esculturas talladas en piedra suele ser muy elaborada. En la parte superior del pórtico se suele tallar la el rostro de Bhoma, el hijo del la tierra y el bosque representado con grandes colmillos y manos abiertas junto a las mejillas. Ambos flancos de la entrada se encuentran escoltados por las figuras de dos guardianes del templo. La sobriedad de la decoración de los templos del sur contrasta con la de los templos norteños cuya decoración tanto interior como exterior en mucho más elaborada. 

El primer patio es lugar de reunión de los fieles y donde se realizan los preparativos de las ceremonias, se afinan las orquestas gamelan y se preparan los alimentos que se consumirán durante las celebraciones en las cocinas situadas dentro del patio. En una de las esquinas del atrio se sitúa el kulkul, una gran torre de ladrillos o piedras en cuyo interior hay uno o varios tambores de madera. La función de esta torre es la de hacer sonar los tambores y llamar la atención de la comunidad en caso de una urgencia o simplemente para congregar a los vecinos de una barriada o un pueblo. Los peregrinos se reúnen a charlar bajo la sombra de un bale, un pabellón abierto situado sobre una plataforma dentro de este primer patio. 

El acceso al segundo patio ceremonial se realiza a través del paduraksa, otro pórtico de piedras o ladrillos abierto en su parte superior similar al primero pero de mayores dimensiones y generalmente con escaleras que separan uno de otro. Las paredes interiores de los pórticos suelen ser simétricas y lisas. En una parte del muro suele construirse otra puerta más pequeña que permanece siempre abierta que comunica los dos patios. En el centro de este segundo patio se encuentra el pepelik, altares donde se colocan las ofrendas y el agua sagrada, lugar donde se encuentran los dioses y el meru, una o varias pagodas con varios techos superpuestos cubiertos con fibras negras extraídas de las de caña de azúcar que representan al Gunung Agung, la montaña sagrada. El numero de techos superpuestos, hasta once, viene determinado por la importancia de templo y las divinidades que este acoge. Al rededor de todos estas construcciones se colocan los 'sanggah,' pequeños nichos para la ofrendas.

Los palacios
La realeza balinesa ha mostrado desde siempre una gran sensibilidad por la decoración de sus palacios. La creatividad de los sacerdotes - arquitectos se manifestaba en la simplicidad y el buen gusto en la decoración de las residencias reales diseñarlas de acuerdo con una serie de complejos códigos mágicos. La magnificencia de los palacios reales balineses tuvo su decadencia hacía los años 20 tras cuatro siglos de esplendor. En su última etapa, las influencias con la potencias coloniales y el comercio con China se reflejó en la arquitectura de sus edificios con la implantación de elementos extranjeros en la decoración como platos de porcelanas o la distribución de los patios interiores y pabellones. Los portones de madera de teca ricamente tallados y situados a la entrada de los palacios son probablemente la mejor muestra de esta inclinación de la realeza por la belleza y la sencillez cuidando hasta el más mínimo detalle. 

Los palacios no son un solo edificio, sino un conjunto de viviendas y pabellones complementarios separadas unas de otras y que cumplen una función diferente. El pabellón más importante de todos era el 'bale gede', un gran pabellón de 12 columnas aposentos de los varones ancianos de la familia. Durante las ceremonias importantes como los enlaces matrimoniales o el afilado de dientes sirve lugar de unión entre los ancestros de la familia y las deidades. 

El conjunto de edificios está situado en el interior de un gran recinto amurallado de unos 1.000 metros cuadrados en el que la vida comunal se realiza bajo los porches de las entradas o en el exterior de las casas y los jardines. Los jardines de recreo podían tener también uno o varios estanques con palacetes flotantes en su interior como símbolo del monte sagrado Meru, situado en las aguas del elixir de la vida. 

La Isla de Bali Por Alfonso Carrasco © 
Email: Alfonso Carrasco 

 

 

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