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La Isla De Bali

El limado de los dientes
El limado de los dientes es otro de los ritos de paso a una etapa superior con el que concluye de forma simbólica la relación entre padre e hijos. La ceremonia tiene lugar cuando aparecen las primeras señales de la llegada de los jóvenes a la adolescencia, la primera menstruación para las jóvenes y el cambio de voz para los chicos. Si por cualquier motivo el limado no se ha realizado durante la pubertad, este debe de efectuarse siempre antes del matrimonio por lo que en ocasiones la ceremonia del limado de dientes se encuentra dentro de los rituales de matrimonio. Una persona después de morir puede ver negada su entrada al reino de los espíritus si antes no ha limado sus dientes en la tierra. El ritual lo realizan los sumos sacerdotes con unas pequeñas limas hasta dejarlos romos, esto hace que se pierdan lo que los balineses consideran las seis cualidades animales -sap ripu-: pereza, lujuria, avaricia, envidia, ira e indecisión. Los restos de los dientes limados son enterrados en el templo familiar.

El matrimonio
El matrimonio es la última ceremonia de iniciación antes de entrar en al vida familiar. Todos los balineses son conscientes de la obligación de criar a un hijo que se encargue de las ceremonias de la cremación de sus padres tras su fallecimiento. 
Por regla general los matrimonios no son de conveniencia sino que son los propios contrayentes los que deciden el enlace. Existen no obstante una serie de códigos que han de respetar, especialmente en lo concerniente a las relaciones entre individuos de diferentes castas. Durante la ceremonia los contrayentes caminan describiendo un circulo durante tres veces. El futuro marido lleva comida en el interior de una cesta que simboliza la forma en la que proveerá de alimentos el hogar. Mientras que un sacerdote purifica a la pareja con oraciones y agua sagrada ambos rompen un cordel que simbolizan la ruptura definitiva de sus vidas como individuos solitarios y la entrada como pareja en un nuevo mundo, el ritual va acompañado de una serie de gestos simbólicos que garantizarán la fertilidad de la pareja. La esposa pasa a formar parte de la comunidad del marido y en un acto de desvinculación y despedida de los dioses de su propia familia hace suyos los dioses de su marido.

La cremación
La cremación es el más sagrado de los ritos de paso de hinduismo balines y obligación de los familiares y amigos para con los difuntos. 

Todo balines ambiciona tener una buena incineración tras su muerte que le permita concluir el ciclo de la concepción de la existencia del hiduismo, vida, muerte y reencarnación. 

Las cremaciones apenas han sufrido cambios en los últimos 300 años, el más significativo es si cabe es la finalización de una antigua costumbre en la que las viudas de los difuntos debía de arrojarse a las llamas junto al cadáver de su marido en la pira. La última de estas inmolaciones se realizó en 1903. 

Durante la vida terrenal el cuerpo no es más que el soporte del alma que ocupa temporalmente durante el tiempo de la larga evolución del alma que tras la muerte abandona pero que continua viva. 

Aún así el alma no es totalmente libre hasta que no se produce la destrucción total del cuerpo en el que ha residido durante la vida terrenal. Esta destrucción se produce con la incineración no solo del cuerpo, sino de toda un serie de objetos rituales construidos para la ocasión como son los sarcófagos que lo contienen. 

El hinduismo balines percibe la muerte no como un final, sino como el principio de una nueva reencarnación motivo de cierto júbilo contenido. 

Debido al tiempo que requiere y al esfuerzo económico que han de afrontar las familias para realizar una cremación los cuerpos pueden permanecer enterrados durante varios meses e incluso años antes de su cremación. A lo largo de cientos de años la cremación ha sido un privilegio solo de las castas noble pero hoy en día es un ritual sagrado accesible a los fieles de todas las castas. Los cuerpos de los miembros de la familia real, los nobles y los sacerdotes, todos ellos pertenecientes a las castas puras, reciben la incineración al poco tiempo de su fallecimiento. 

El precio de una cremación es extremadamente caro, todos los familiares y amigos congregados para participar en los actos son invitados a cigarrillos y comida mientras que una orquesta gamelan ameniza la espera. A todo esto hay que sumar el precio alto precio del sarcófago y el pago a los sacerdotes que oficiarán las ceremonias. Esto aconseja que las incineraciones se realicen actualmente en común es decir, varias familias ejecutan la cremación en el mismo momento. 

La fecha más propicia de la cremación es elegida por los sacerdotes. Un día antes estos preparan el cuerpo del difunto para la incineración lavándolo con agua sagrada y recitando ciertas oraciones que garantizan la apertura de las puertas celestiales al alma del difunto. Ambas manos son colocadas sobre su pecho en postura de oración. En el caso de que la incineración se realice pocos días después del fallecimiento, - como es el caso de las castas nobles -, el cuerpo permanece en el interior de la casa donde es momificado y ungido con aceite de sándalo, vinagre, sal, cúrcuma y pasta de arroz. 

Unos días antes del momento de la cremación los familiares preparan el campo donde se realizará la misma construyendo un altar donde se depositarán las ofrendas que traerán los familiares y amigos como símbolo de respeto.

Un lampara de aceite de coco y papel - damar kurung - colgada de una larga pértiga de bambú y colocada en el exterior de la vivienda, señala el lugar donde se encuentra el difunto en espera de la cremación. Sirve además para guiar al alma hasta la casa en la oscuridad. 

El día de la cremación, los conocimientos y las habilidades artísticas de familiares, amigos y vecinos de todas las edades y de ambos sexos que participan en la cremación se ponen de manifiesto en las ofrendas y objetos diversos de todas formas y colores imaginables colocados junto al sarcófago. El sarcófago se levanta sobre una base de grandes pértigas de bambú entrelazadas que simbolizan la tierra. Las formas de animales de los sarcófagos dependerán de la casta a la que pertenezca el difunto, estas formas están codificadas por normas muy estrictas. Los varones de la casta de los brahamens, los sacerdotes, tienen como vehículo a un toro, las mujeres de la misma casta a una vaca, la casta de los kstriya, la casta de los reyes, príncipes y guerreros, un león alado y un animal mitológico mitad pez mitad elefante sirve cono vehículo a los sudra, la casta de los campesinos y artesanos y al la vez la más numerosa de Bali.

De la parte frontal de sarcófago se extiende el lantaran una larga tela blanca que durante la procesión que llevará al cadáver hasta el lugar de la cremación portaran extendida los familiares más allegados y cuyo significado es el vínculo existente entre el difunto y los familiares. 

Cuando el sol alcanza su cenit el sonido de la torre de kulkul anuncia el inicio de la parada. El féretro es llevado a hombros por las calles hasta el lugar de la incineración. La orquesta gamelan encabeza la comitiva llenando las calles con el sonido metálico de sus instrumentos. Las almas de los difuntos no deben de encontrar el camino de vuelta a casa por lo que se trata de confundirles con el estruendo que provoca la orquesta. De igual modo en cada cruce de calles y caminos se hace girar varias veces la estructura sobre la que se encuentra el sarcófago con el difunto para desorientar su espíritu dentro de un caos de música, voces y tracas de petardos. 

Los familiares y amigos caminan tras el sarcófago portando las ofrendas que serán depositadas en un altar situado en la explanada donde se realizará la cremación y que se encuentra situada a las afueras de los pueblos. 

Con al llegada de la procesión a la explanada la música de la orquesta gamelan continúa sonando y se sueltan un par de pájaros como símbolo de la inminente liberación del alma del difunto antes de la cremación.

El cadáver que permanece dentro de un sudario se coloca sobre la pira funeraria y comienza la incineración tras ser purificado y asperjado con agua bendecida por el sacerdote presente.

Solo cuando el cuerpo que han contenido el alma durante su vida terrenal es destruido, el alma se encuentra totalmente libre para reunirse con el ser supremo. Es el fin de una vida liberada de su conexión terrenal y al mismo tiempo el comienzo de otra.

Las cenizas que quedan depositadas en el suelo tras la incineración son seleccionadas e introducidas dibujando la forma de un pequeño cuerpo humano dentro de la cáscara de un coco, recipiente que simboliza la embarcación que transportará las cenizas por el océano hasta el Ganges, el río sagrado. Las cenizas son conducidas al mar acto final de la incineración que señala el paso de una vida a la próxima. 

El tiempo que transcurre entre una y otra encarnación el alma reside en un lugar similar a Bali pero libre de preocupaciones y enfermedades. 

Los turistas son bienvenidos a las cremaciones y algunas agencias ofrecen entre sus programas de visitas en Bali la asistencia una cremación.

Los nombres 
Los balineses tienen cuatro nombres de pila que identifican la secuencia de su nacimiento entre cada uno de los hermanos. El primogénito recibe el nombre de Wayan o Gede para los hombres y Putu para las mujeres y ambos solo en las castas superiores, el segundo Made, Nengah o Kadek , el tercero Nyoman, el cuarto Ketut, a partir del quinto hijo el ciclo de nombres comienza de nuevo por Wayan, Made, Nyoman, Ketut y Wayan de nuevo para el noveno hijo. Dependiendo de la casta a la que se pertenezca el nombre pueden ir precedidos de un prefijo. 

La Isla de Bali Por Alfonso Carrasco © 
Email: Alfonso Carrasco 

 

 

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