isla de bali, guia de bali, hoteles bali, viaje a indonesia, viaje a Bali, luna de miel, viaje


La Isla De Bali

La caída de Sukarto
Suharto convirtió el boom de petróleo en sustanciosas ganancias económicas y mejoras sociales. Las jóvenes generaciones querían tomar parte en las decisiones políticas de la nación y aspiraron entonces a adquirir la negada voz de la democracia. 
Alrededor de 8,5 millones de personas de las regiones, mas pobladas fueron en su mayoría javaneses, trasladadas a Sumatra, Papua, Kalimantan y Molucas. Regiones como las islas Molucas que habían pregonado durante decenios un modelo de convivencia mixta entre religiones y buena vecindad interreligiosa se desmoronaban con las luchas sangrientas provocadas por los rencores de los proyectos transmigratorios de Jakarta. 

Los escándalos en los tribunales y en los sistemas bancarios notoriamente corruptos se suceden y el descontento general se traslada a las calles. En mayo de 1998 Jakarta se convierte en un campo de continuas manifestaciones de estudiantes exigiendo la dimisión de Suharto. Tras 32 años de mandato, la caída de del régimen corrupto de Suharto en 1998 abrió el camino para una verdadera democracia en Indonesia después de 40 años de independencia, era una oportunidad para restaurar la las deterioradas instituciones políticas y económicas de la nación. Abdurrahman Wahid, antiguo dirigente de Nahdalatul Ulama, la organización musulmana mas importante del país, es elegido como el primer presidente democrático de Indonesia. La población parecía satisfecha con las promesas de unificación y respeto a la diversidad étnica y cultural de la nación, pero seria parecía incapaz de sofocar los focos independentistas dispersos por toda Indonesia. 

En agosto de 1999 tras un traumático proceso electoral en el que murieron miles de personas asesinadas por las milicias por indonesias, Timor Oriental logra la independencia total. Algunos balineses tímidamente reclaman tibien su derecho a la autodeterminación. En Irian Jaya resurgen las cenizas dormidas de la independencia y la sombra de los escándalos de corrupción, algo que no es nuevo para los Indonesios, vuelven a ser noticia de primera plana en los diarios. Abdurrahman Wahid es obligado a dimitir y la vicepresidenta Megawati Sukarnoputri, hija Sukarno, el primer presidente de Indonesia es elegida como la nueva presidenta de la nación gracias en parte al apoyo masivo que recibió por parte de los balineses.

Indonesia habría de introducir cambios sustanciales en política, educación, economía, y en todos aquellos campos en los que fuera preciso crear una cultura basada en el respeto a loas derechos humanos con independencia de la etnia, la cultura o la religión. 

La historia del turismo
Desde que los miembros de la tripulación de Houtman renunciaron regresar a Holanda en 1597 y quedarse en el paraíso balines, su belleza tropical ha atraído hasta la isla las miradas de occidente fascinadas por su clima, ancestral cultura y sus paradisiacas playas. 

El primer turista propiamente dicho que llegó a Bali fue el parlamentario holandés H. Van Kol que viajó por la isla acompañado por un oficial holandés destinado en Bali, tras su regreso a Holanda escribió un libro de viajes Fuera de Nuestra Colonia, en el que relataba su viaje.

Era este un primer paso para el desarrollo turístico y a finales de siglo XIX la línea de barcos de vapor de la Compañía Holandesa de Navegación (K.P.M) comenzó a arribar a al puerto de Buleleng trayendo y llevando no solo cerdos, copra o café sino también turistas de la talla del actor Charlie Chaplin que se hospedaban en el Bali Hotel de Denpasar propiedad de la compañía. En 1914 publicó unos folletos en los que se ensalzaban los atractivos y potencial que Bali ofrecía para el turismo. Pronto apareció un libro de fotografías publicado en Alemania por Gregor Krause hoy un clásico en el que aparecen fotografías de bailes salvajes, reyes corruptos y cuerpos desnudos que dibujaban una paraíso para intrépidos aventureros y distinguidos vagabundos. 
Al principio de los años treinta varias tiendas de subvenir y hoteles se inauguraron en la playa de Sanur para acoger a la creciente cantidad de turistas que visitaban la isla y comenzaba a moldearse como un nuevo destino turístico. 

La política del presidente Sukarno para atraer el turismo internacional en los años 60, atrajo a Bali parte del capital procedente de las compensaciones recibidas para reparar los daños infringidos por los japoneses durante la guerra, con el que se crearon nuevas infraestructuras de comunicaciones y hoteles y el gran Bali Beah Hotel de Sanur terminado en 1963. En 1966 la afluencia de visitantes se había multiplicado y el aeropuerto internacional Ngurah Rai ampliado para recibir a las grandes aeronaves. La decoración y arquitectura de los establecimientos hoteleros se ceñía ya a al encanto y los patrones tradicionales balineses algo que los turistas valorarían enormemente. 

Surferos australianos y mochileros llegados desde Europa descubrieron las playas y olas de Kuta y Legian e hicieron de ellas una Mecca en los años 70. Decenas de restaurantes, agencias de viajes, pensiones baratas y casas de cambio se expandieron sin control por sus alrededores en lo que probablemente fue junto a Sanur el mayor error urbanístico de la industria del turismo en Bali. Los beneficios del negocio del turismo recaían directamente en los bolsillos de las familias balinesas que los regentaban impulsando enormemente la economía local. 

El error en Kuta y Sanur ya estaba echo pero antes de continuar con el desastre urbanístico en 1972 se creó la Oficina de Desarrollo de Bali que se encargaría de supervisar todos los futuros proyectos de urbanización. Las playas de la escasamente poblada península de Bukit sufrirían un cambio radical a mediado de los años 70, el gobierno planificó perfectamente la construcción de lujosos complejos turísticos ofreciendo grandes ventajas fiscales y derecho de propiedad de las tierras durante 50 años a los inversores extranjeros que se decidieran a participar en el proyecto. 

El ghetto turístico de Nusa Dua y sus hoteles con comodidades puramente occidentales permitía a los visitantes sentirse como en su casa sin tener que apenas “sufrir” las incomodidades del contacto con la población local. En sus playas podía tomar baños de sol sobre sus blancas arenas sin escandalizar a la población local y disfrutar de espectáculos de bailes y música sin salir del hotel. Las visitas en autobuses con aire acondicionado recorrían algunos de los pueblos preseleccionados y parte del Edén al que se hacía aparentar estar intacto. 

En la década de los 90 se comenzó a fraguarse un nuevo concepto de turismo enfocado a grupos pequeños de turistas hospedados en pueblos con un contacto más directo con la población local pero con el mínimo de impacto posible sobre la población local. El experimento se realizó en Jatiluwit (pueblo con terrazas de arroz y espectaculares vistas) Penglipuran (junto uno de los pueblos Bali Aga de Bangli) y Sebatu (artesanos y tallas de madera). Se trataba en definitiva de una extensión de los enclaves turísticos de Nusa Dua pero el contacto de los visitantes con la población balinesa era más directo y real sin un impacto importante. 

El gran boom turístico llegó también en 1990 cuando la campaña de “Año Turístico de Indonesia” atrajo a millones de visitantes, familias enteras australianas y europeas acudieron a la llamada y los balineses comenzaron enriquecerse, algunos incluso vendieron sus tierras para compara motocicletas y alquilarlas a los turistas. De la locura de los dólares fáciles llegados con el turismo aparecieron los nuevos ricos balineses. 
La bonanza duró solo tres años, hasta que comenzó la Guerra del Golfo y el turismo descendió dramáticamente hasta la cota del 10% de ocupación hotelera. Desde el año 93 el turismo en Indonesia sufriría una serie de altibajos como las crisis de Timor Oriental 1999 y las Molucas en 1998, el derrocamiento de Suharto, los incendios forestales de 1997, los cambios de presidentes, la Guerra de Afganistán y el atentado de Bali el 12 de octubre de 2002. 

A pesar de todos estos factores negativos el aeropuerto internacional de Bali registró 10 millones de visitantes durante el año 2000. 

Los Bali Aga
Hace unos 400 años la mayor parte de la isla de Java se encontraba como la actual Bali. Cuando Sir Stamford Rafles fundador de Singapur escribió su obra “La Historia de Java” a principios del siglo XIX viajó hasta la isla de Bali para rescatar parte de la literatura javanesa ya desaparecida en Java. Hoy algo similar podría repetirse en las montañas de Bali con la cultura balinesa donde aún existe un pueblo, los Bali Aga que desde siglos a mantenido intacta sus tradiciones, incluso de la influencia que la poderosa dinastía de los Mejapahit que se extendió y dominó casi toda la isla en el siglo XIV. Se consideran los habitantes originarios de Bali ya que nunca se mezclaron con las potencias llegadas desde Java que sucesivamente invadieron la isla instaurando su cultura y religión. Durante estas invasiones culturales de los reinos javaneses los Bali Aga hallaron refugio en las montañas a salvo de toda influencia exterior, auto segregación que se ha mantenido hasta nuestros días. 

Sus propias leyes les ha ayudado a conservar su cultura, los matrimonios por ejemplo solo se realizan entre miembros de la misma comunidad preservando así la pureza de las sangre. Si alguno de sus miembros decide contraer matrimonio con alguien que no pertenezca a la comunidad ha de abandonar el pueblo y vivir tras la muralla que lo delimita. 

El trazado de las calles de sus pueblos sigue un patrón preestablecido, de una serie de calles principales generalmente anchas parten otras más pequeñas y perpendiculares que dividen el pueblo en cuadriculas que forman pequeños banjares. En el centro de estas calles principales hay una serie de edificios comunales o pabellones que cumplen diferentes funciones, desde lugares de reunión hasta graneros. 

Su historia milenaria está escrita en los lontar, tablillas de hojas de palmera en las que se graban los dibujos a los que más tarde se les añade polvo de carbón para resaltar los gravados. 

Los pueblos de los Bali Aga son conocidos por sus tejidos de gran calidad y simbolismo, las mujeres elaboran en los telares el gringsing, un tipo de tejido variante del ikat algo más complejo. En pueblos como Tenganan pueden verse expuesto en las tiendas una buena muestra de este laborioso tejido artesanal. (ver capitulo Cultura, Los tejidos y la vestimenta tradicional).

La Isla de Bali Por Alfonso Carrasco © 
Email: Alfonso Carrasco 

 

 

Informaciòn en España 670 41 21 98 Contacto Datos Prácticos de Indonesia FAQ