isla de bali, guia de bali, hoteles bali, viaje a indonesia, viaje a Bali, luna de miel, viaje


La Isla De Bali

Naturaleza:

Clima
Situada a tan solo 8º al sur de la línea del Ecuador, Bali pose un clima suave y húmedo con unas temperaturas que oscilan entre los 21º C y 33ºC pero en las montañas puede descender hasta los 5ºC. La humedad varía entre el 60% y el 100% 

En general Indonesia experimenta dos estaciones de vientos monzónicos y en Bali son también dos las estaciones que rigen el clima y el ritmo de vida de los propios balineses: la estación seca que comienza en mayo y termina en octubre y cuyo pico se sitúa entre los meses de junio y agosto (28-29ºC durante el día y 23ºC por la noche) y la estación húmeda que comienza en noviembre y termina en abril y cuyo pico se sitúa entre los meses de enero y febrero (30-31ºC durante el día y 24-25ºC por la noche). Durante la estación de las lluvias los vientos suaves, húmedos y bochornosos soplan del noreste mientras que la estación seca se caracteriza por unos vientos más frescos y fuertes que entran por sudeste de Bali procedentes del interior de la vecina Australia, aunque es normal que llueva ligeramente también durante la estación seca. Las precipitaciones difieren enormemente de un extremo a otro de la isla dando lugar estas diferencias de lluvias a varios tipos de flora en función de la zona en la que se encuentren.

Las zonas montañosas son mucho más húmedas que las zonas costeras sobre todo en el norte donde la estación seca se prolonga hasta ocho meses

Geografía
Según la tradición de Bali los volcanes son los guardianes de la isla. La leyenda dice que hubo un tiempo en el que Bali era totalmente plana y árida, los dioses hindúes fueron expulsados de Java y buscaron una nueva isla donde instalarse. Bali fue elegida como la nueva morada para los dioses, estos debían reinar siempre por encima de los hombres por lo que Shiva trajo hasta Bali la montaña sagrada de Mahameru y la dividió en dos, los volcanes de Gunung Angung y Gunung Batur.

Nacida del fuego, pequeña pero geográficamente compleja, Bali es uno más de los eslabones de islas que forma la larga cadena volcánica que se extienden desde Sumatra, al norte, hasta la isla de Timor en el sur este. La mayor parte del territorio de la isla de Bali es volcánico con viejos volcanes fósiles dormidos hace ya más de un millón de años situados en la parte occidental y los jóvenes conos volcánicos que dominan la parte oriental y que apenas hace veinte años arrojaron sus últimas lavas. Algunas zonas están formadas por antiguos arrecifes de coral que quedaron por encima del actual nivel del mar, es en estas zonas coralinas donde se encuentran las más bellas playas de Bali y que representan tan solo el 8% de los 460 de longitud de sus costas. Las llanuras costeras están situadas entre las faldas de los volcanes y la costa. 

El aspecto geográfico y ecológico está influenciado por los volcanes que le han dado su forma, fertiliza sus tierras y hace posible que las precipitaciones rieguen sus campos y terrazas de arroz. Su morfología aún se encuentra en formación por la acción de los volcanes. 

Los balineses reconocen la importancia e influencia de la geografía volcánica de su isla en sus vidas y consideran a muchos de los volcanes, lagos y manantiales como lugares sagrados. Seis de los volcanes que dan forma a su relieve sobrepasan los 2.000 metros de altura atrapando las nubes que se precipitan formando ríos que discurren entre estrechas gargantas y vegetación tropical. Dos de sus mayores ríos son el Pakrisan (Río Kris) y el Petapu (Rio de las curvas), ambos son sagrados y a lo largo de sus orillas se encuentran importantes restos arqueológicos pertenecientes a algunos de los antiguos reinos que antaño dominaron estas tierras. 

Los santuarios de vida salvaje de las montañas occidentales cobijan a la mayor cantidad de especies de animales en libertad de la isla. El terreno seco limita los cultivos que son escasos en comparación con el resto de Bali 

La violenta erupción del monte Agung el 17 de marzo de 1963 redujo su altura desde los 3.142 metros hasta los 3.014 metros actuales y produjo la muerte de miles de personas en las faldas del volcán. Pueblos enteros fueron sepultados bajo ríos de lava y cenizas incandescentes y más de 100.000 personas perdieron sus hogares y sus cosechas y tuvieron que desplazarse a la parte occidental de Bali y la isla de Sulawesi. La erupción tubo lugar en un momento de gran importancia política y religiosa para Bali. A principios del mes de marzo de 1963 iba a tener lugar el Eka Desa Rudra una de las ceremonias más importantes para los balineses y que solo se produce cada 100 años según el calendario balines. Algunos de los sacerdotes balineses no estaban de acuerdo en la elección de la fecha para la celebración de las ceremonias. El volcán había comenzado a mostrar señales de una inminente erupción mientras que se llevaban a cabo los preparativos del gran día. Política y religión confluyeron en un mismo punto cuando el presidente Sukarno había preparado un congreso internacional de turismo en el que se daría cita una importante representación de agentes de turismo de casi todo el mundo. Era esta una gran oportunidad para mostrar al resto del mundo el potencial de la isla de Bali para el turismo internacional y Sukarno no iba a permitir que unas desavenencias entre sacerdotes pudieran dar al traste con sus planes económicos. El gigante dormido desde su última erupción en 1843, despertó y su lava arrasó a su paso todo cuanto encontró excepto el templo sagrado de Besakih que se encontraba a escasos 6 kilómetros del cráter del volcán. Como si de una maldición se tratase, dos años más tarde el presidente Sukarno perdió la presidencia de Indonesia tras un fracasado intento de golpe de estado. 

En 1963 también el volcán Batur de 1.717 metros de altura entró en erupción y 20 años más tarde, en 1994 el volcán comenzó a lanzar cenizas y humo más de 600 veces al día cubriendo el cielo durante varios meses. Actualmente se encuentra apagado pero ocasionalmente lanza chorros de vapor y cenizas. 

Flora
Los bosques lluviosos de las tierras bajas y cálidas donde abundan gigantescos ficus, y plantas trepadoras contrastan con los bosques de sequía periódica donde los árboles caducifolios pierden sus hojas con cada cambio de estación como el zapote y las áreas de sabanas semi secas donde las acacias espinosas han sacado provecho de la escasez de precipitaciones adaptándose perfectamente y confiriendo al paisaje una bella estampa africana.
El clima y las fértiles tierras balinesas permiten la proliferación una rica variedad de especies de flores. La fragancia de las flores son muy apreciadas por lo balineses y forman parte de las ofrendas a sus dioses durante las ceremonias y rituales en los templos con el fin de proporcionar una atmósfera de relax y color durante las frecuentes visitas de los espíritus de sus ancestros a la tierra. Los balineses también las utilizan las flores para adornarse ellos mismos. Es fácil ver como durante cada oración los balineses sostienen un pequeño ramo de flores entre sus dedos, como las bailarinas del Legong adornan sus ropas con flores o como unos pétalos de colores adornan los salpicaderos de los taxis por no hablar de los exuberantes jardines que se encuentran en las casas, los hoteles y zonas turísticas. La mayoría de las flores que se pueden ver por toda la isla no son autóctonas de Bali sino introducidas desde islas vecinas o incluso importadas de otros países por mercaderes árabes o indios. 

Entre la variedad de plantas autóctonas se encuentran la gardenia común, jazmines (considerados sagrados), asteres, caléndulas, hibicos, buganvillas, adelfas, nenúfares, rododendros etc. Pero ninguna otra flor es tan abundante en los jardines de Bali como la flor del loto (Nelumbo nucifera o N. nelumbo) La flor del loto es un importante símbolo para los hinduistas y para los budistas usado por ambos para sus ofrendas y celebraciones. En algunos de los lujosos hoteles de Nusa Dua o Sanur es posible realizar visitas guiadas por sus jardines. Algunos pequeños pueblos de las montañas se han especializado en la industria del cultivo de flores en viveros sobre todo cerca de Bedugul. No muy lejos de Bedugul se encuentra Kebun Raya (jardín botánico) con una amplia representación de la flora balinesa. Nit Mandala, cerca de Renon, al norte de Denpasar es un buen ejemplo de estos invernaderos que permiten visitas a los turistas. En el mercado de Candikuning pueden verse también una gran oferta de exóticas orquídeas, gardenias o rosas a muy buen precio. 

En Bali todo posee un significado y una vinculación espiritual, los árboles son también parte de esta conexión entre los mortales y las divinidades. Todos los templos poseen en sus atrios al menos un árbol sagrado de waringin, el árbol sagrado balines

Es frecuente realizar ofrendas a los árboles sobre todo en la parte sur de Bali donde se les decora con las tradicionales telas de cuadros blancos y negros ( kain poleng) y cintas amarillas (undeng), de la misma manera que visten los hombres cuando van a los templos. Los balineses creen que los árboles grandes sirven de morada a los demonios y espíritus por lo que buena parte de los templos están construidos cerca de uno de estos grandes árboles cargados de espiritualidad y algunos bosques se consideran sagrados como el bosque de los monos de Ubud colonizado por majestuosos dipterocarpáceos 

En Bali existen doce variedades de cocoteros que proveen a los lugareños de herramientas, bebidas, comida y materiales para la construcción de sus casas y templos. Su tamaño sirve también como “patrón de medida” ya que por ley ningún edificio puede superar la altura de sus ramas. Su importancia en la vida diaria se refleja en las ceremonias que una vez al año se realizan en su honor y para que su fertilidad tenga continuidad y durante las cuales los sacerdotes los rocían con aguas sagradas. 

Lamentablemente la desaparición de estos árboles en los paisajes de Bali se está aproximando a marchas aceleradas debido a que los balineses una vez terminada la vida del árbol prefieren plantar otras especies mucho más productivas y cuya altura no supera los dos metros. Los propietarios de los cocoteros no son necesariamente los mismos propietarios de la tierra donde se asientan los árboles, así los frutos que permanecen en el árbol son propiedad del dueño del cocotero y aquellos cocos que caen por si solos al suelo pertenecen al propietario de los terrenos. Un buen cocotero produce por termino medio entre 50 y 100 cocos al año durante su vida que es de unos 50 años. Sus frutos proporcionan copra y aceite y sirven de base para la elaboración de varios platos balineses e incluso helados y cosméticos, con sus cortezas se elaboran cuerdas, esteras, filtros para la industria tabaquera o botones para la textil. Los cocos jóvenes y verdes se sirven en los restaurantes o incluso las vendedoras en las playas como bebida refrescante. Otras de las palmaras que se encuentran en la isla son el sagú o las palmas de azúcar. 

Los manglares
Los alrededores del puerto de Benoa y parte del aeropuerto de Bali lo componen una inmensa zona de manglares, una tierra de naturaleza desconocida eclipsada por la belleza de su mar de coral. Estos manglares son los últimos de Bali y se encuentran protegidos por ley. Es además uno de los ecosistemas menos conocidos de Bali, un mundo fascinante formado por una selva mitad área y mitad sumergida bajo las aguas balinesas que forma un laberinto intransitable donde tienen su refugio infinidad de animales que se han adaptado para vencer cientos de obstáculos siguiendo su propio ritmo ajenos la intervención del hombre.

Dentro de este hábitat desconocido, asombroso y semi sumergido la vida se sustenta entre extremos, hay exceso de humedad, de salinidad y de calor entre el diario ritmo de sequías e inundaciones que provocan las mareas y que marcan la vida de los seres vivos que en aquí habitan. 

Pero la base que sostiene a los escasos manglares de Bali es la gran cadena de arrecifes coralinos que rodea a la península de Bukit. Es aquí en los arrecifes donde se dan los factores que hacen posible la vida del manglar. Formando un dique natural las gigantescas barreras de corales frenan y detienen la fuerza de las olas y las mareas. Este mundo subacuático que envuelve Bukit está formado por grandes estructuras coralinas resultado de milenios de una paciente construcción calcárea que levantan los arrecifes y llenan de vida sus costas. Con la protección que brindan los corales y la excelente oxigenación de sus aguas por el efecto de las corrientes de los dos océanos que bañan sus costas, la vida se multiplica en una explosión de bio dibersidad como en pocos lugares del planeta. 

Es primer eslabón de una cadena donde millones de microscópicos pólipos filtran las aguas y convierten la energía del sol y millares de formas de vida microscópica que arrastran las corrientes en materia orgánica. Poco a poco la cadena alimenticia que comenzó en los arrecifes se hace más y más compleja hasta llegar a los grandes mamíferos marinos.

A pesar de su naturaleza litoral, el suelo donde crecen los mangles nace en el interior insular. Las aguas de las lluvias poco a poco se filtran y forman arroyos que arrastran los minerales y restos orgánicos hasta el mar. Al entrar en contacto con las aguas salobres, este limo orgánico se condensa y deposita en el suelo marino creando unos fangos muy ácidos debido a la falta de oxígeno pero ricos en nutrientes. El limo se condensa, formando un barro excesivamente ácido por la falta de oxígeno. 

Sobre el manglar pocas especies vegetales son las que han logrado adaptarse a las restricciones un substrato salino y falto de oxígeno. Las pocas que han logrado colonizar estas tierras anfibias han proliferado rápidamente y dan refugio a una compleja comunidad biológica. 

Los manglares han desarrollado un peculiar sistema de fijación, sus raíces son aéreas como es el caso de la sonneratia y sobresalen del agua convirtiendo al manglar en un auténtico laberinto de raíces sobre un lecho venenoso para cualquier otra especie. Este sistema de sujeción afianza los limos y evita que las propias corrientes lo arrastren mar a dentro además permite al mangle extraer los nutrientes de la capa superior. El oxigeno llega hasta los mangles a través unas raíces que a modo de tubos de respiradero crecen verticalmente hasta salir por encima de la superficie del agua, además las raíces están cubiertas por unos tejidos porosos que durante las mareas bajas absorben de igual modo el oxígeno.

Los manglares deben su éxito colonizador a sus adaptaciones para sobrevivir en un medio ácido, asfixiante y cargado de sal y al particular método de reproducción. Para garantizar la vida de la semillas y que estas no sean destruidas por la acción de la sal, estas germinan y se desarrollan cuando aún están en el árbol. En el momento en el que están suficientemente desarrolladas se separan de las ramas y caen sobre el suelo fangoso. Su forma de espigada facilita que se claven en el fondo marino comenzando así su desarrollo. La extremo sumergido en el fango producirá unas pequeñas raíces que afianzarán las semillas al suelo, de la parte superior surgirán las hojas y los tallos de las plantas que poco a por irán creciendo y ganando terreno al mar.

A este desconocido hábitat de fangos ácidos y salinidad variable llegan cada día arrastrados por las corrientes de las mareas y los cursos de agua dulce de los arroyos nuevas remesas de materia orgánica que renuevan permanentemente los recursos alimenticios para decenas de especies de alevines atraídos por los nutrientes en suspensión, además encuentran entre el laberinto de las raíces sumergidas su garantía de supervivencia. Organismos menos complejos como esponjas y moluscos se adhieren a las raíces y proliferan rápidamente entre la maraña vegetal.

Los peces e invertebrados que habitan entre las raíces del mangle son a su vez una fuente inagotable de alimentos para las aves del manglar. Rodeados por aguas, la parte superior del mangle es un refugio inexpugnable y seguro para estas aves donde poder nidificar y sacar adelante a su pollos sin preocuparse de los depredadores terrestres. Las colonias de aves del manglar suelen ser más prolíficas que el resto de las comunidades de las mismas especies de la isla. Al atardecer bandadas de aves en su mayoría zancudas llena el horizonte y remueven la paz reinante en la periferia de los manglares en busca de comida. 

El bambú
El bambú (toong) es otro de los elementos importantes que la Naturaleza proporciona en abundancia a los balineses. Se conocen treinta variedades de esta hierba gigante. Sus diferentes usos son innumerables, sirve de alimento personas y animales, de papel, de recipiente de cocina, de transporte de agua, de instrumento musical, de escalera, de viga, de caja, de petardo, de trampa de pesca... Su raíces son una importante barrera para la retención de las tierras durante las lluvias torrenciales y sus troncos rectos y huecos sirven de tuberías que llevan las aguas de los ríos hasta los campos de arroz. 

La arquitectura balinesa ha sido sin duda alguna la más beneficiada en el uso de este material de construcción natural y sumamente sólido, ligero y resistente que proporciona a las construcciones un aire exotismo como ningún otro. Los grandes hoteles han renunciado a los materiales modernos como el acero o el hormigón empleando sus diseñadores el bambú como material más importante y visible en sus diseños. Su colocación en los edificios se realiza siguiendo el sentido del propio brote para no romper el equilibrio y flujo de la vida. 

El mobiliario que decora muchos de estos establecimientos hoteleros es también de gruesos troncos de bambú combinado con listones más delgados que inspiran la creatividad de los artesanos para fabricar camas, sillones, mesas o armarios. Si pensáis traer alguno de estos muebles a España tened en cuenta que por regla general terminan por quebrarse al poco tiempo de llegara debido a la diferencia de humedad. 

La fundación para la conservación del bambú (The Environmental Bamboo Foundation), lleva varios años realizando estudios sobre el bambú y promocionando su uso, tienen su sede en Nyuhkuning a tres kilómetros al sur de Ubud. 

La fauna
Bali es el hogar de 32 especie de mamíferos incluido el gato salvaje, dos especies de civetas (la “musang” o palmeada que recuerdan a las mangostas) dos especie de monos, una de ardilla gigante y el legendario banteng o buey salvaje. 

El último tigre balines, una de las ocho subespecies de este felino que existen en el mundo fue abatido en 1937, ahora solo se pueden encontrar cinco de estos animales disecados. La mayor parte de Bali se encuentra cubierta por cultivos de arroz en terrazas excavadas en las laderas de las montañas, solo la parte occidental de Bali conserva los antiguos restos de la antigua vida vegetal que ocupó la isla desde hace cientos de años.

Una visita al Parque Nacinal de Bali Occidental, Bali Barat Nacional Park (BBNP) o Taman Nasional Bali Barat, se presta imprescindible para todo buen amante de la Naturaleza. Las 76.000 hectáreas del Parque engloban áridos y escarpados paisajes de montaña del nordeste y selvas tropicales de las montañas occidentales se encuentran protegidas contra la sobre explotación.

La Isla de Bali Por Alfonso Carrasco © 
Email: Alfonso Carrasco 

 

 

Informaciòn en España 670 41 21 98 Contacto Datos Prácticos de Indonesia FAQ