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La
Isla De Bali
Arte balines
La influencia de los artistas occidentales
En la década de los años 30, la pintura balinesa experimentó una revolución sin precedente. Artistas occidentales como el alemán Walter Spies (1895- 19429) y el holandés Rudolf Bonnet (1895- 1978) rescataron la pintura que se encontraba en claro proceso de decadencia. Sin el patrocinio de la realiza, los pedidos de los palacios se habían suspendido y la pintura moría como forma de expresión artística.
Bonnet y Spies crearon el movimiento Pita Maha el 19 de enero de 1936, literalmente: la “gran vitalidad”, vitalidad que necesitaba la pintura para poder sobrevivir como forma de arte. La idea era renovar la pintura y adaptarla a los gustos occidentales para abrirse de esta forma un hueco en los mercados internacionales de arte con identidad propia. La finalidad de los cuadros ya no sería la decoración de los palacios. En las tiendas de arte de Ubud y Sanur se comenzó a dar salida a sus cuadros.
El grupo lo formaban más de cien artistas entre escultores, joyeros y pintores que comenzaron a pintar escenas puntuales de la vida balinesa, las viejas influencias javanesas y sus narraciones a través de la pintura habían desaparecido dando origen a una corriente de mayor dinamismo y color. Las ceremonias religiosas, las terrazas y campos de arroz, los mercados de las calles, las peleas de gallos serían los nuevos motivos de inspiración para sus cuadros.
La forma de pintar también sufrió un gran cambio, los materiales tradicionales fueron sustituidos por acrílicos y óleos modernos que imprimieron un nuevo aire de modernidad a sus trabajos. Las poses frías, austeras sin profundidad de las figuras humanas dieron paso a cierto dinamismo y flexibilidad en conjuntos tridimensionales. La totalidad del lienzo rebosaría de colores y formas, ni un solo espacio quedaría libre de color y pequeños detalles.
La Segunda Guerra mundial marcó un paréntesis que apenas tubo una continuación posterior, la nueva generación de artistas se limitaba a realizar copias de las obras originales que el movimiento Pita Maha había iniciado.
Esta nueva corriente artística se desarrolló en tres centros concretos de Bali:
Ubud, caracterizado por una policromía de figuras inspiradas en las marionetas clásicas de sombras, cuerpos semidesnudos, caminando entre escenarios de campos llenos de árboles y plantas, ceremonias y bailes clásicos o ofrendas en los templos eran los motivos habituales que se plasmaban en los lienzos.
Sanur: El segundo centro desarrollo de la corriente Pita Maha fue Sanur. Los artistas de Sanur utilizaron colores son mucho más pálidos, recurriendo en ocasiones al blanco y negro de las tintas como los dibujos clásicos. Las figuras comunes eran grandes insectos y aves, animales con poses de baile humanas, escenas cotidianas y paisajes con árboles de grandes hojas.
Batuan: Este centro se caracterizó por crear obras cuyos motivos eran una fusión de figuras de wayang y humanas dibujadas sobre el papel con técnica de carboncillo y tinta negra con un marcado uso de la perceptiva.
Los Jóvenes Artistas
El estilo de los Jóvenes Artistas tuvo como precursor al pintor holandés Arie Smit. Llegó a Bali en 1956 adoptando la nacionalidad holandesa e instándose en Penestanan, cerca de Ubud. Fue allí donde conoció a un joven artista local dibujando sobre el suelo, Smit ofreció al muchacho los materiales necesarios para plasmar su arte en lienzos y no en la tierra y sacar así su ingenio natural. Varios jóvenes se unieron a este primer alumno balines de Smit, sus obras comenzaron a ser reconocidas por su similitud al estilo naif, con paisajes y escenas de la vida cotidianas balinesa y figuras humanas naturales de colores primarios. Smit se limitaba a proporcionales los materiales y no a enseñarles las técnicas de su pintura.
Walter Spies
Nació en Rusia el 15 de septiembre de 1895, en el seno de una rica familia diplomática alemana. Siendo niño, el interés que despertó por la pintura, la música, el baile y el refinado ambiente intelectual en el que vivió sus los últimos años de la era zarista, sería determinante en su vida años más tarde. La continuidad de su educación a los 15 años la tubo en la prestigiosa escuela Dresden, centro de las artes en Europa hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial que regresó junto a su familia. Regresó a Alemania y se sumergió en un frenético contacto con los artistas de la época como Oskar Kokoschka y Otto Dix o músicos como Paul Hindemith y Arthur Schnabel. En 1919 presentó su primera obra y rápidamente fue reconocido como artista entre sus compañeros. En 1923 decide abandonar Europa y navegó hasta Java en los que por aquel momento eran las Indias Orientales Holandesas. Viajó por la isla trabajando como profesor de música en Bandung y Yogyakarta donde también dirigió la orquesta de música europea del sultán. Pronto aprendió a habla malayo y javanés así como las artes del gamelan, la orquesta tradicional javanesa que transcribió por primera vez en partituras.
En 1925 realizó una visita Bali y en 1927 se mudó definitivamente a la isla donde conoció a las influyente familia Sukawati. Edificó su casa cerca de Ubud y fue sitio de paso de numerosos viajeros y artistas que encontraron en Spies el puente de acercamiento a la cultura balinesa. Noel Coward, Charlie Chaplin, Vicky Baum, Covarrubias o Margaret Mead fueron algunos de estos personajes. Pero no solo occidentales se acercaron hasta su casa, artistas balineses como Soberat o Anak Agung, Gede Meregeg y otros muchos, buscaron nuevas direcciones estéticas junto a Spies.
Fundó junto a Rudolf Bonnet y el patrocinio de Cokorda Gede Agung Sukawati el movimiento Pita Maha en 1936. Durante la visita a Bali de un equipo de filmación alemán dirigido por von Plessen, colaboró en su producción hasta el punto de crear el Kechak, la más popular y dinámica de las danzas balinesas. La película se llamaría “La Isla de los Deminios” y fue en su momento un importante escaparate en occidente de las artes y tradiciones balineas.
El gobierno holandés, ansioso de preservar las normas de su rígida moral, encarceló a Spies en Surabaya (Java) acusando por practicas homosexuales con menores en diciembre de 1938 hasta septiembre de 1939 momento en el que estalló las Segunda Guerra Mundial y fue encarcelado de nuevo por su nacionalidad alemana. El 18 de enero de 1942 el Van Imhoff, el barco que le trasladaba fuera de la isla de Sumatra donde estaba detenido, fue bombardeado y hundido por aviones japoneses. La tripulación pudo ponerse a salvo, pero el capitán del barco no liberó a los prisioneros alemanes por miedo a desobedecer al no haber recibido ordenes de su liberación. Spies junto al resto de prisioneros alemanes se ahogaron cerca de las islas Nias.
Spies dejó en Bali un gran legado de obras caracterizadas por el surrealismo pero el legado más importante es sin duda su visión de Bali plasmada en su obra y el interés por dar a conocer al mundo los secretos artísticos y rescatar casi del olvido algunas expresiones artísticas.
La Isla de Bali Por Alfonso Carrasco ©
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